Pablo Macchiavello Poblete
Subteniente
(ex alumno del Colegio Donald McIntyre de Puerto Williams.)
Experiencia como ex-alumno de la Escuela Naval
“Mi padre es Oficial de Marina y siempre tuve la oportunidad de verlo feliz y haciendo lo que le gusta. Además pude apreciar de cerca la vida del Oficial de la Armada y puedo decir que contiene desafíos, experiencias enriquecedoras y múltiples oportunidades para desarrollarse en el plano profesional.
Sin lugar a dudas que el hecho de venir de una región tan aislada puede parecer un desafío muy grande, pero uno deja una familia para ser acogido por otra más grande. Me inquietaba el hecho de no saber bien como iba a ser la vida dentro de la Escuela y no estaba seguro de cuando podría ver nuevamente a mi familia. Por otro lado, estando lejos de casa pude crecer como persona y comprender la importancia de ésta en mi vida; aunque mi familia esté lejos, los reencuentros son muy emotivos y la vida familiar en esos cortos momentos es mucho más cercana.
Una vez adentro de la Escuela, uno comienza a comprender conceptos tan grandes como valor, honor, patria y disciplina. El compañerismo juega un papel importantísimo, tanto en la vida diaria, como en el apoyo mutuo; aquí se ganan amigos para toda la vida, forjados en las buenas y en las malas.
Como persona he crecido en distintos ámbitos, tales como la convivencia, la honestidad, el compañerismo. Todos estos conceptos serán importantes en nuestra futura carrera profesional, ya que nos desempeñaremos como conductores de hombres, lidiando con problemas reales, conduciendo a personas en base a los más altos valores y principios personales. Es por ello que todo crecimiento personal nos servirá para nuestro futuro desempeño como Oficial.
Además he adquirido conocimientos técnico-profesional, a través de visitas a los buques y a bases navales, que me servirá en un futuro no muy lejano para desempeñarme correctamente como Oficial de Marina.
A pesar que el día de la elección de especialidad no ha llegado todavía, en un futuro me gustaría egresar como un Oficial Ejecutivo o de Cubierta. Esto porque creo que el contacto directo con la gente y lograr que cumplan objetivos en medio de situaciones criticas que nos impone el mar, es motivante y satisfactorio. Además, la carrera como Oficial de Cubierta me permitirá comandar a futuro modernas unidades, recientemente adquiridas tales como los submarinos clase Scorpéne y las nuevas fragatas Holandesas e Inglesas.
Por último, me parece que es importante recalcar el hecho que el Oficial de Cubierta tiene un contacto directo con el mar, el viento y las olas, que sumados a la exploración de nuestro extenso litoral permiten darle al marino imágenes y experiencias que sólo unos pocos privilegiados han podido observar a lo largo de la historia.
El valor de la camaradería es importantísimo, porque a través de ella se pueden contener las penas y disfrutar en los momentos de alegría. La Escuela Naval ha fomentado en mí el sentimiento de amistad en un nivel poco conocido en el colegio o en la universidad. En esta Escuela uno debe verse desde que se despierta hasta que se duerme, pasando juntos todos los momentos del día, atravesando como un equipo experiencias agradables que satisfacen, y algunas desagradables que permiten que la amistad sea llevada más allá que solo el compañerismo.
Personalmente elegí la rama deportiva de Vela, porque es un deporte en equipo, que exige coordinación y el trabajo fundamental de cada una de las partes del equipo, cosas que serán muy importantes en nuestra vida futura como Oficiales. Además, el deporte se desarrolla en medio del ambiente acuático, que será nuestro medio de acción en los próximos años. El sentir del viento, las olas, el agua y el sol, al navegar es una experiencia que pocos pueden disfrutar, y es sólo un avance de lo que viviremos más adelante. Además, el deporte me ha permitido perfeccionarme para competir en regatas a nivel nacional e internacional y conocer gente de distintos países.
En el futuro espero poder desempeñarme debidamente como Oficial de Marina, teniendo personas y recursos a cargo, obteniendo la máxima utilidad de ellos, de manera de defender a Chile ante cualquier amenaza extranjera o nacional.
Entre otras experiencias puedo destacar el embarco en el Transporte “Aquiles”, que fue un período de acercamiento con el mar, el puente de mando, los conceptos de buque, navegación, propulsión, hombre al agua, etc.
El otro embarco fue en el Patrullero PSG “Aspirante Isaza”, donde puede conocer importantes datos de la navegación, maniobras y en general de la vida que voy a llevar una vez que egrese de la Escuela Naval.

Además, tuvimos importantes visitas a la Aviación Naval, a la Infantería de Marina, Fuerza de Submarinos, escuela de grumetes en la Isla Quiriquina y a buques de la Escuadra Nacional”.