Carlos Gotuzzo Peña
Subteniente
(ex alumno del Eagle School de Antofagasta de Antofagasta.)
 

Ingresé a la Escuela Naval , el año 2004, motivado por ser miembro de una institución llena de valores y por mi vocación de servicio.
Como todo joven que postula, tenía algunas dudas naturales con respecto al sistema de la Escuela , como eran las clases, y por supuesto saber que era vestir el uniforme de marino representado a la Escuela Naval y a la Armada de Chile.
Mi familia siempre me apoyó en todo sentido, de hecho cuando se enteraron que había sido seleccionado como cadete, se sintieron muy orgullosos y tranquilos, ya que sabían que la Armada es una institución prestigiosa, la cual me entregaría los conocimientos necesarios para desempeñarme como un futuro profesional y que me daría una sólida formación física, intelectual y moral.

Una vez en la Escuela , descubrí nuevas amistades o carretas (como se dice en la Escuela a un amigo) quienes serán mis compañeros para toda la vida; es con ellos también con quienes he vivido momentos de gran alegría y en algunas oportunidades también de tristeza, pero la confianza y el sincero compañerismo que se logra , hacen que uno siempre se sobreponga y salga adelante frente a situaciones difíciles.

La Escuela Naval , permite que uno crezca como persona, debido a los constantes desafíos que se viven, las inclemencias del tiempo y el trabajo en equipo, propios de la vida naval, hacen que se inculquen en ti valores tales como la lealtad, el compañerismo y el honor; por lo que uno madura mucho más rápido y cambie totalmente tu perspectiva de la vida.

A lo largo de mi permanencia en la Escuela he tenido la oportunidad de realizar numerosas actividades profesionales. En primer año, estuve embarcado en el AP Aquiles, la cual fue mi primera experiencia marinera a bordo de un buque. En segundo año, realicé el curso de supervivencia básico. También estuve embarcado en el PMD Cirujano Videla, en la zona de Puerto Montt, prestando ayuda a embarcaciones menores, a comunidades aisladas y desarrollando labores de policía marítima en esa zona.

Al finalizar el segundo año de Escuela uno debe elegir especialidad, yo opté por el escalafón de Litoral, debido a que esta directamente ligada con la actividad portuaria, y porque entre sus misiones está la de salvaguardar la vida humana en el mar. En tercer año Litoral, realicé un período de práctica profesional en la Gobernación Marítima de Antofagasta, realizando patrullajes por las diferentes playas de la ciudad, tareas de prevención de accidentes en el mar y tomando procedimientos de incautación de productos en veda. Ese mismo verano me embarque en la LSG Antofagasta , donde pude realizar control marítimo en embarcaciones pesqueras. En Junio del 2006, realicé otra práctica profesional, esta vez en diferentes Capitanías de Puerto de la octava región, donde pude apreciar las distintas realidades de cada puerto en esa zona del país. Al finalizar el tercer año, fui embarcado en la LEP Yagan , cuyo puerto base es Puerto Natales , navegando la zona más austral del continente, en donde el mal tiempo se hacia notar, pero nuestro espíritu marinero nos incentivaba a cumplir nuestra misión.

Sin duda mi experiencia profesional más destacable fue viajar a St. Petersburg, Florida, USA, por un mes a estudiar inglés. En dicho lugar, pude compartir con gente de diferentes culturas tales como árabes, japoneses, coreanos, turcos, franceses y por supuesto visitar algunos lugares turísticos como Disney y Sea World entre otros.

Otra de las actividades de la Escuela que ha sido muy importante para mi, es el deporte. Desde primer año he pertenecido al seleccionado de vela, deporte que me ha permitido competir tanto a nivel nacional como internacional, por ejemplo en la regata Circuito Norte , la Regata Islas de Chiloé, entre otras, pero sin duda la más importante fue el año 2005, donde competí en la regata Escola Naval Do Brasil, en Río de Janeiro, donde obtuvimos el segundo lugar, entre países como Inglaterra, Argentina, Brasil, Portugal y Uruguay.

Actualmente, soy brigadier de cadetes de primer año (Instructor militar) , lo cual es un constante desafío pero a la vez una experiencia enriquecedora en el aspecto personal y profesional, que me permite ejercer el mando a un grupo de jóvenes.

Ahora que me encuentro próximo a egresar, estoy seguro que la sólida formación que he recibido, las experiencias de vida que he tenido, y los conocimientos que me ha entregado la Escuela , harán que me desenvuelva sin problemas en el plano profesional en la última parte de mi formación: el crucero de instrucción en el Buque Escuela Esmeralda.