Cedric George Gibbons Mac-Lean
Subteniente
(ex alumno del Colegio San Francisco Javier de Puerto Montt)
Experiencia como ex-alumno de la Escuela Naval
“En un principio no estaba muy convencido de entrar a la Escuela, no porque no me gustara la idea de ser marino, sino que como es natural, la incertidumbre de algo que no se conoce tiende a producir ciertas dudas. En un Campeonato de Atletismo en la ciudad de Osorno, tuve la oportunidad de encontrarme con amigos del colegio que habían entrado a la Escuela y conversando con ellos, vi que ingresando a ella se me abría un mundo de nuevas oportunidades y que además iba a poder seguir practicando Atletismo.
Al año siguiente, postulé a la Escuela desde la ciudad de Puerto Montt y un día 28 de Enero me vi parado en la mitad del Patio de Honor de la Escuela Naval junto a un grupo de personas desconocidas, y que más tarde pasarían a ser los compañeros y amigos que me acompañarían en esta travesía de cuatro años.
Afortunadamente ese año mis padres se vinieron a vivir a Viña del Mar, por lo que tuve la suerte de tenerlos cerca durante mis cuatro años de Escuela. A pesar de esto, es claro que la relación con la familia cambia bastante una vez que se entra a la Escuela. Uno deja de ser dependiente de ella y parte tomando decisiones propias.
La Escuela Naval, me ha dado la oportunidad de vivir nuevas experiencias, tanto en el aspecto profesional como en el aspecto personal, y me ha enseñado que la única forma de lograr el éxito es con constancia y dedicación y que mientras más se compromete uno con una causa, más se enamora de ella.
Al término del segundo año naval, se me presentó la oportunidad de escoger el escalafón en el que iba a desarrollar mi carrera en la Armada, escogiendo así el de Ejecutivos e Ingenieros Navales, ya que presentaba para mi un abanico de opciones para el futuro. Ahora al finalizar mis cuatro entretenidos y desafiantes años de Escuela, escogí seguir como Oficial Ejecutivo ya que me gustaría postular en un futuro no tan lejano a ser Ingeniero Naval Electrónico.
Durante los años de estudio, tuve la oportunidad de estar embarcado durante distintos períodos desde primero a cuarto año. Éstos se desarrollaron en distintas unidades a lo largo del país entre los que se destacan el Transporte Naval “Aquiles”, “Slight”, Patrullero “Cabrales” y varios buques de la Escuadra, además de un raid abordo de yates de la Escuela Naval, que se desarrolló en el área de Chiloé.
…Amigos son un regalo precioso que Dios nos da, los “Carretas” como les denominamos en la Armada van más allá y pasan a ser como hermanos, ya que son muchos los momentos, buenos y malos que se pasan con ellos, se forja un sentimiento de pertenencia y unidad dentro de este grupo de personas que, no se disuelve con el tiempo.
Para mi, el Deporte ha sido sin duda uno de los pilares fundamentales y algo sobre lo cual fijé mis prioridades desde el primer momento en que entré a la Escuela, lo mío era sin duda el Atletismo. Tuve la suerte de contar con un excelente equipo de entrenadores, que me llevaron a mejorar sustancialmente mis marcas. El año 2005, fui seleccionado gracias a mis marcas, para participar en el Campeonato Sudamericano de Atletismo para Cadetes, lamentablemente no pude asistir, pero la satisfacción de haber cumplido una meta como esa, es algo bastante gratificante.
El año pasado, se me presentó el enorme desafío y honor de portar el Pabellón Nacional, siendo junto a los Brigadieres Jean Pierre Libante y Miguel Sandoval el Trío de Estandartes de la Escuela Naval. Asistimos a diversas ceremonias, pero sin duda, las más importantes fueron el desfile en Valparaíso en Homenaje a las Glorias Navales el día 21 de Mayo, frente al Monumento a Los Héroes de Iquique y también en la Parada Militar en homenaje a las Glorias del Ejército, en la ciudad de Santiago.
El orgullo de portar el símbolo más preciado de la Patria es algo que difícilmente podría describir.
Me enorgullece pensar en los logros que he podido cumplir con éxito durante estos cuatro años y espero que hayan sido el inicio de una carrera llena de desafíos que me haga poner al límite mis capacidades. La carrera naval presenta un constante reto permitiendo desenvolverse en la más amplia gama de ámbitos.